Una fachada larga de dos plantas, tres arcos en la planta baja y, por el del centro, el sol de un patio con columnas. Es la imagen de este puzzle del Vicerrectorado de la UNELLEZ en Guanare, un edificio que empezó siendo convento y que lleva más de dos siglos dedicado a la enseñanza.
De convento franciscano a sede universitaria
La historia arranca en enero de 1747, cuando fray Pedro Justiniano llegó a Guanare con el encargo de fundar un convento franciscano. La cédula real de fundación, firmada en tiempos del rey Fernando VI, lleva fecha del 8 de junio de 1756. Las obras avanzaron despacio: en 1778 el obispo Mariano Martí todavía lo encontró sin terminar.
En 1822 se ordenó suprimir el convento. El edificio no quedó vacío, porque el cabildo permitió que siguiera funcionando allí una escuela de primeras letras. Tres años después llegó el cambio decisivo: el decreto del 16 de mayo de 1825 creó el Colegio Nacional de Guanare, que abrió sus aulas en 1830 entre estos mismos muros.
Aquel colegio se recuerda como uno de los comienzos de la educación media en Venezuela y más tarde tomó el nombre de Liceo José Vicente de Unda. El 5 de agosto de 1962 el inmueble fue declarado Monumento Histórico Nacional. Hoy es la sede del Vicerrectorado de Producción Agrícola de la UNELLEZ, la universidad de los llanos occidentales creada en 1975.
Qué muestra la ilustración
El dibujo reúne los rasgos que describe el catálogo de patrimonio: muros de tapia, es decir, de tierra apisonada, un tejado de teja de barro y tres entradas principales con forma de arco. Sobre la puerta central se ven dos hornacinas y una ventana rectangular. En la planta alta, tres ventanas llevan adornos en relieve a los lados.
En el original esos relieves tienen forma de rostros humanos; en la ilustración aparecen como molduras talladas, y vale la pena buscarlos al armar la parte alta. Por el arco del centro asoma el patio central, rodeado de corredores sobre columnas. En la acera, unos estudiantes con mochila y un par de bicicletas dan escala al conjunto.
Cómo armar el puzzle del Vicerrectorado de la UNELLEZ
El borde inferior es el mejor punto de partida: la acera, las bicicletas y las figuras de espaldas tienen colores muy distintos entre sí. Después conviene levantar los tres arcos, que marcan el ritmo de toda la fachada. Si un arco queda completo, los otros dos se encuentran por simetría.
El tejado es una franja continua de teja rojiza con sombras regulares, así que funciona como segundo borde. Lo más lento suele ser el muro claro entre las ventanas. Ahí ayuda fijarse en las manchas de luz de la tarde y en las molduras ocres, que cambian de una pieza a la siguiente aunque el color de fondo sea casi el mismo.
El patio, la pieza escondida
El arco central, abierto, guarda el detalle más pequeño: columnas blancas, un árbol y el suelo soleado del patio. Son pocas piezas y conviene no confundirlas con el mango de la izquierda ni con la palmera de la derecha, que tienen el mismo verde pero quedan fuera del muro.
Para una clase de historia de Guanare
Este rompecabezas encaja bien en una clase de historia local. Una línea del tiempo con cinco fechas, 1747, 1756, 1825, 1830 y 1962, permite que cada grupo arme el puzzle del Vicerrectorado de la UNELLEZ online y luego coloque un hecho en su lugar. Las ideas para organizarlo con un solo proyector están en el aula.
La misma ciudad tiene otro monumento en el puzzle de la Basílica de Coromoto, con su torre de campanario. En arquitectura y decoración hay más edificios para armar gratis, y con el creador de puzzles se puede convertir en rompecabezas una foto del propio liceo o de la plaza del barrio.
Dudas frecuentes
¿Qué edificio aparece en el puzzle del Vicerrectorado de la UNELLEZ?
El antiguo convento de San Francisco de Guanare, en la Carrera 3 entre las calles 16 y 17. Es una construcción colonial de tapia y madera con tejado de teja. Hoy alberga el Vicerrectorado de Producción Agrícola de la Universidad Nacional Experimental de los Llanos Occidentales Ezequiel Zamora, conocida como UNELLEZ.
¿Cuántas piezas conviene elegir para este puzzle?
Con 24 piezas lo resuelven bien los niños de los primeros cursos, porque las tres puertas y el tejado se reconocen a la primera. Con 48 o 96 la fachada da para una partida de clase de unos veinte minutos. Con 150, los muros claros y el cielo piden comparar tonos muy cercanos.
¿Por qué es importante este edificio para la educación en Venezuela?
En 1825 se firmó el decreto que creaba en Guanare un colegio nacional, y ese colegio abrió en 1830 dentro del antiguo convento. Se le cita como uno de los puntos de partida de la educación media del país. Más tarde pasó a llamarse Liceo José Vicente de Unda.
¿Se puede jugar desde el móvil o la tableta del aula?
Sí. Se abre en el navegador, sin crear una cuenta ni instalar aplicaciones, y las piezas se arrastran con el dedo. La imagen es apaisada, así que en un teléfono va mejor en horizontal. En una pizarra digital, con 48 piezas puede salir un alumno distinto a colocar cada tramo.







